Lola lo perdió todo bajo 1,60 metros de agua.
Jubilada y sin nadie que la pudiese ayudar, vio cómo la DANA de Valencia destruía por completo su hogar, un antiguo bajo comercial donde ahora intenta sobrevivir entre muros rotos y falta de ventilación.
Desde la Fundación Felisa, organización valenciana con más de 100 viviendas recuperadas, nuestra misión es transformar espacios precarios en hogares seguros, acompañando a quienes no tienen recursos para levantar de nuevo sus paredes tras una catástrofe.
Lola no se queja; con un espíritu admirable, recoge restos de materiales de contenedores para intentar reconstruir su casa ella misma. Pero su pensión no es suficiente para una reforma de esta magnitud y la vivienda sigue sin ser habitable.
Nuestra misión es devolverle la dignidad a su hogar mediante una microreforma crítica antes de que su situación de vulnerabilidad empeore.












