Lo único que quiero ahora mismo es estar en Venezuela ayudando.
Me llamo Juan Gouveia. Soy venezolano y vivo en España.
Desde que comenzaron a llegar las imágenes de la tragedia en La Guaira, siento la misma frustración que muchos compatriotas que vivimos lejos de nuestro país. Ver las casas destruidas, las familias que lo han perdido todo y las necesidades urgentes que siguen creciendo, sabiendo que no puedes estar allí para ayudar, es una sensación muy difícil de explicar.
Si pudiera, estaría removiendo escombros, repartiendo ayuda y haciendo todo lo posible por apoyar a quienes hoy más lo necesitan.
Pero estoy aquí. Y quedarme de brazos cruzados no es una opción.
Por eso me puse a buscar una forma real, rápida y transparente de hacer llegar ayuda directamente a las personas afectadas. Sabía que no sería sencillo. En Venezuela, por desgracia, canalizar ayuda humanitaria puede ser complicado por la situación política y social que atraviesa el país.
Afortunadamente, junto a la Fundación Donio, hemos encontrado una organización que ya está trabajando sobre el terreno: Regala una Sonrisa.
Hemos podido hablar directamente con Francisco, su presidente, y conocer el trabajo que están realizando en las zonas afectadas. Gracias a una red de voluntarios y motorizados, están logrando llevar ayuda donde muchas veces otros no pueden llegar.
Mientras muchos hablamos de ayudar, ellos ya están allí. Y hoy nosotros podemos ayudarles a ayudar.











