Lola, jubilada y sola, lo perdió todo bajo 1,60 m de agua tras la DANA en Valencia. Hoy intenta sobrevivir en un antiguo bajo comercial, entre muros rotos y sin ventilación. Con tu ayuda, la Fundación Felisa puede hacer una microreforma urgente para que vuelva a ser un hogar seguro.
Lola lo perdió todo bajo 1,60 metros de agua.
Jubilada y sin nadie que la pudiese ayudar, vio cómo la DANA de Valencia destruía por completo su hogar, un antiguo bajo comercial donde ahora intenta sobrevivir entre muros rotos y falta de ventilación.
Desde la Fundación Felisa, organización valenciana con más de 100 viviendas recuperadas, nuestra misión es transformar espacios precarios en hogares seguros, acompañando a quienes no tienen recursos para levantar de nuevo sus paredes tras una catástrofe.
Lola no se queja; con un espíritu admirable, recoge restos de materiales de contenedores para intentar reconstruir su casa ella misma. Pero su pensión no es suficiente para una reforma de esta magnitud y la vivienda sigue sin ser habitable.
Nuestra misión es devolverle la dignidad a su hogar mediante una microreforma crítica antes de que su situación de vulnerabilidad empeore.
Lola vive en un antiguo bajo que funcionaba como tienda de pinturas. Es un espacio grande, sin patio interior ni ventilación cruzada, lo que complica aún más su recuperación. Tras el paso del agua, la vivienda quedó inservible: tabiques destrozados, cocina desaparecida y ventanales que no cierran o no se pueden abrir, dejando su habitación sin aire.
A pesar de su situación, Lola mantiene una actitud positiva y humilde. Aunque cuenta con el apoyo puntual de voluntarios y la ayuda de Fundación Naturgy para reparar los ventanales exteriores, carece de los recursos técnicos y económicos para ejecutar una rehabilitación segura. Fundación Felisa ya está aportando materiales para el baño y la cocina, pero Lola necesita manos expertas que conviertan ese local precario en un verdadero hogar.
El objetivo es alcanzar unas condiciones de habitabilidad mínimas. Aunque la adecuación total de la vivienda superaría los 100.000 €, hemos identificado las necesidades urgentes y críticas donde cada euro marcado hará una diferencia real:
¿Qué pasa si no llegamos al objetivo? Si no se recauda el total, el dinero se destinará prioritariamente a la partida más crítica en ese momento (especialmente el sistema eléctrico por seguridad), priorizando siempre que Lola pueda dormir en un entorno seco y seguro.
¿Qué pasa si recaudamos más? En caso de superar el objetivo, los fondos se invertirán en mejorar el equipamiento de la cocina, mejorar la estructura de las paredes, o en reforzar el aislamiento de la vivienda, dado que el coste total para dejar la casa en condiciones óptimas es muy superior a lo solicitado inicialmente.
Nota: Debido a que Lola sigue trabajando en su casa día a día, si alguna necesidad técnica fuera cubierta durante la campaña, el dinero se reasignará inmediatamente a la siguiente urgencia de su reforma.
Lola, jubilada y sola, lo perdió todo bajo 1,60 m de agua tras la DANA en Valencia. Hoy intenta sobrevivir en un antiguo bajo comercial, entre muros rotos y sin ventilación. Con tu ayuda, la Fundación Felisa puede hacer una microreforma urgente para que vuelva a ser un hogar seguro.
Lola lo perdió todo bajo 1,60 metros de agua.
Jubilada y sin nadie que la pudiese ayudar, vio cómo la DANA de Valencia destruía por completo su hogar, un antiguo bajo comercial donde ahora intenta sobrevivir entre muros rotos y falta de ventilación.
Desde la Fundación Felisa, organización valenciana con más de 100 viviendas recuperadas, nuestra misión es transformar espacios precarios en hogares seguros, acompañando a quienes no tienen recursos para levantar de nuevo sus paredes tras una catástrofe.
Lola no se queja; con un espíritu admirable, recoge restos de materiales de contenedores para intentar reconstruir su casa ella misma. Pero su pensión no es suficiente para una reforma de esta magnitud y la vivienda sigue sin ser habitable.
Nuestra misión es devolverle la dignidad a su hogar mediante una microreforma crítica antes de que su situación de vulnerabilidad empeore.
Lola vive en un antiguo bajo que funcionaba como tienda de pinturas. Es un espacio grande, sin patio interior ni ventilación cruzada, lo que complica aún más su recuperación. Tras el paso del agua, la vivienda quedó inservible: tabiques destrozados, cocina desaparecida y ventanales que no cierran o no se pueden abrir, dejando su habitación sin aire.
A pesar de su situación, Lola mantiene una actitud positiva y humilde. Aunque cuenta con el apoyo puntual de voluntarios y la ayuda de Fundación Naturgy para reparar los ventanales exteriores, carece de los recursos técnicos y económicos para ejecutar una rehabilitación segura. Fundación Felisa ya está aportando materiales para el baño y la cocina, pero Lola necesita manos expertas que conviertan ese local precario en un verdadero hogar.
El objetivo es alcanzar unas condiciones de habitabilidad mínimas. Aunque la adecuación total de la vivienda superaría los 100.000 €, hemos identificado las necesidades urgentes y críticas donde cada euro marcado hará una diferencia real:
¿Qué pasa si no llegamos al objetivo? Si no se recauda el total, el dinero se destinará prioritariamente a la partida más crítica en ese momento (especialmente el sistema eléctrico por seguridad), priorizando siempre que Lola pueda dormir en un entorno seco y seguro.
¿Qué pasa si recaudamos más? En caso de superar el objetivo, los fondos se invertirán en mejorar el equipamiento de la cocina, mejorar la estructura de las paredes, o en reforzar el aislamiento de la vivienda, dado que el coste total para dejar la casa en condiciones óptimas es muy superior a lo solicitado inicialmente.
Nota: Debido a que Lola sigue trabajando en su casa día a día, si alguna necesidad técnica fuera cubierta durante la campaña, el dinero se reasignará inmediatamente a la siguiente urgencia de su reforma.