Presentación de la campaña
Soy Gladys y mi oficina no tiene ordenador, tiene fogones. Trabajo en el Hospital de Cuidados Laguna, un centro especializado en cuidados paliativos y atención social prolongada a personas con Alzheimer y otras demencias.
Después de 20 años y más de un millón de comidas servidas, he aprendido una verdad fundamental: alimentar no es solo llenar el estómago, es cuidar el alma. Una sopa caliente o un puré en su punto exacto de sal son, a veces, el último hilo que conecta a nuestros pacientes con el placer de vivir. Pero hoy, nuestra cocina está al límite. Nuestras máquinas ya no responden como antes y eso nos dificulta dar a cada persona el cuidado personalizado que merece. La urgencia es real: si la tecnología falla, perdemos la capacidad de ofrecer dignidad en cada bocado. Por esto, necesitamos renovarla.

¿A quién quieres ayudar?
Nuestros pacientes de cuidados paliativos son personas que libran batallas invisibles cada día. El Alzheimer les roba los recuerdos, pero también el olfato, el apetito y la capacidad de tragar con facilidad. Para ellos, el momento de la comida es uno de los pocos instantes de rutina y bienestar que les quedan en su habitación de hospital.
No queremos que un paciente rechace su comida porque llegó fría o porque la textura no es la adecuada para su dolencia. Queremos poner cara y voz a su necesidad junto con atención y delicadeza hasta el final. Ayudamos también a sus familias, que descansan al saber que, aunque sus seres queridos estén en una situación crítica, siguen siendo tratados con el máximo respeto y mimo en los detalles más cotidianos.
¿En qué se usará el dinero de esta campaña?
Para que la comida siga siendo un alivio y no un obstáculo, necesitamos renovar herramientas que tienen dos décadas de uso intensivo. Los 20.000 € se destinarán a:
- Sistema de cocción inteligente iVario (RATIONAL): Para realizar cocciones suaves y precisas. Es vital para crear texturas seguras y nutritivas que sean fáciles de tragar y apetecibles a la vista.
- Carros y bandejas isotérmicas: Para que la comida no pierda su calor en el trayecto a las habitaciones. Un plato a la temperatura correcta es nuestra forma de decir “estamos contigo”.
¿Qué pasa si no alcanzamos la meta? Cada euro cuenta. Si no llegamos al total, invertiremos lo recaudado en la prioridad absoluta: la maquinaria de cocción más urgente para no interrumpir el servicio.
¿Qué pasa si superamos la meta? Si vuestra generosidad es mayor, mejoraremos el descanso y la comodidad: compraremos camas articuladas y mesas cigüeña, diseñadas para que los pacientes puedan comer cómodamente desde su cama sin posturas forzadas.








