Nunca imaginé que tendría que afrontar un embarazo, la crianza de mi hija y tantas incertidumbres completamente sola.
Me llamo Anna y soy madre monoparental de una niña. Además, estoy embarazada de una segunda hija que llegará en los próximos meses.
Hace poco perdí mi trabajo y, poco después, mi relación de pareja terminó. De un día para otro me encontré sola frente a una realidad que me supera: sacar adelante a mi hija, prepararme para la llegada de mi bebé y hacerlo sin ingresos estables.
Actualmente he solicitado la prestación por desempleo, pero todavía estoy esperando una respuesta. Mientras tanto, los gastos siguen llegando y la preocupación crece cada día.
Vivimos de alquiler en dos habitaciones: una para mí y otra para mi hija. Ahora necesito preparar todo lo necesario para la llegada de la pequeña, mientras intento mantener la estabilidad de nuestro hogar y cubrir nuestras necesidades más básicas.
Nunca pensé que tendría que pedir ayuda. Siempre he intentado resolver mis problemas trabajando y esforzándome al máximo. Pero hoy necesito una oportunidad para atravesar este momento tan difícil sin que mis hijas sufran las consecuencias.
Mi mayor preocupación no soy yo. Son ellas.











