A mi hijo Víctor.
Víctor tiene 8 años y convive con 14 enfermedades y patologías diferentes.
(agenesia de radio y mano derecha, interrupción del arco aórtico, ventana aortopulmonar, persistencia de la vena cava superior izquierda, displasia broncopulmonar, asma grave, traqueobroncomalacia, bronquitis plástica, displasia de cadera, nevus de Bécquer, hiperlaxitud de las extremidades, úvula bífida, TDAH y lesiones cerebrales provocadas por hipoxia además de estar inmunodeprimido .
Es un paciente crónico complejo que continúa sumando diagnósticos mientras seguimos buscando respuestas sobre un síndrome genético que, ocho años después, aún no tiene nombre.
Su infancia es muy distinta a la de otros niños. Pasa gran parte de su tiempo entre hospitales, terapias y especialistas. Convive con graves problemas respiratorios y, dificultades en el aprendizaje (puesto que es diestro y nació sin su mano derecha), lo que le obliga a superar retos diarios que la mayoría de los niños nunca tendrán que afrontar.
Pero si algo define a mi hijo no son sus enfermedades.
Lo define su capacidad para levantarse una y otra vez, seguir sonriendo y disfrutar de la vida a pesar de todo.
