Presentación de la campaña
Mi madre necesita cuidados que ya no podemos darle en casa.
Tiene dependencia reconocida, pero la plaza pública que le corresponde no llega.
Mientras tanto, tenemos que asumir el coste de una residencia privada que supera sus ingresos.
Cada mes faltan 696 € para garantizar su cuidado. Por eso pedimos ayuda para sostener esta situación hasta que llegue una solución pública.
Esta campaña busca cubrir ese vacío entre el derecho reconocido y la ayuda que no llega a tiempo.
¿A quién quieres ayudar?
Mi madre tiene 89 años. Durante toda su vida ha sido una mujer autosuficiente, acostumbrada a valerse por sí misma sin necesitar ayuda. Sin embargo, en los últimos años ha sufrido pérdidas muy duras, como la de dos de sus hijos, y eso, unido a su avanzada edad, ha provocado un deterioro físico y cognitivo importante.
Desde hace aproximadamente un año comenzó a necesitar apoyo, pero la situación se agravó especialmente en abril de 2026. Una pérdida de estabilidad hizo que ya no pudiera seguir acudiendo al centro de día al que iba con regularidad, y pasó a permanecer en cama. Desde entonces, el empeoramiento ha sido rápido.
Actualmente no puede realizar por sí misma las actividades básicas de la vida diaria. Necesita ayuda constante y, para su movilización, es necesario utilizar grúa y silla de ruedas.
Hasta ahora, el cuidado ha recaído principalmente en mí, su hija. Hemos intentado sostener la situación en casa y buscar alternativas, pero con el agravamiento de su estado y mis propios problemas de salud, ya no es posible garantizarle los cuidados que necesita para vivir con dignidad.
Por ello, la mejor opción ha sido su ingreso en una residencia, donde ya se encuentra actualmente. Está en lista de espera para acceder a una plaza concertada con el Gobierno de Aragón, pero estos procesos pueden alargarse durante meses, incluso más de un año.
El problema es que, mientras llega esa ayuda pública, el coste de la residencia es muy elevado y difícil de asumir. Esta campaña nace precisamente para cubrir ese periodo de espera y poder mantenerla en un entorno adecuado y seguro.
No se trata de una situación excepcional, sino de una realidad que viven muchas familias: el sistema reconoce la dependencia, pero la respuesta no siempre llega a tiempo.

¿En qué se usará el dinero de esta campaña?
El dinero recaudado se destinará íntegramente al pago de la residencia en la que actualmente se encuentra mi madre, cubriendo el déficit existente entre sus ingresos y el coste real del servicio.
El coste mensual de la residencia es de 1.782 €, mientras que sus ingresos ascienden a 1.086 € (pensión de viudedad y prestación vinculada a la dependencia). Esto supone un déficit mensual de 696 €.
El objetivo de la campaña es recaudar 4.500 €, lo que permitirá cubrir aproximadamente 6 meses de estancia, garantizando así su permanencia en un entorno adecuado, con atención profesional y cuidados continuos, mientras se resuelve su situación en lista de espera para una plaza pública.
El principal beneficio de esta campaña es asegurar que mi madre pueda seguir recibiendo los cuidados que necesita en condiciones dignas, evitando situaciones de desatención o la imposibilidad de sostener su estancia en la residencia durante este periodo de transición.
En caso de no alcanzar el objetivo, los fondos recaudados se destinarán igualmente al pago de la residencia, ayudando a cubrir parcialmente los costes y reduciendo el impacto económico durante el tiempo que sea posible.
En caso de recaudar más de lo previsto, el dinero adicional se utilizará para prolongar la cobertura de la residencia más allá de los 6 meses inicialmente estimados, teniendo en cuenta que los plazos de acceso a una plaza pública son inciertos y pueden alargarse.
En todo momento se informará de la evolución de la situación y del uso de los fondos, garantizando la máxima transparencia.








