La violencia tiene muchas caras, y una de las más dolorosas es la que afecta a los más pequeños.
Hola, soy Gregorio y trabajo en la Asociación ALMA donde diariamente luchamos en la primera línea contra la violencia de género, acompañando a las víctimas mano a mano, pero nuestra labor no se queda ahí.
Nos urge actuar en la prevención de abusos sexuales en menores. Por ello, queremos crear un programa, donde darles las herramientas necesarias para que aprendan a detectar qué no está bien. Queremos que sepan que su cuerpo les pertenece y que tengan la capacidad de identificar y paralizar cualquier intento de abuso. Necesitamos tu ayuda para poder crearlo.
Los abusos pueden ocurrir a cualquier edad y, a menudo, el silencio es el mayor aliado del agresor. Por eso, nuestra misión es entrar en los centros educativos para romper ese silencio. No podemos esperar a que ocurra un caso para intervenir; tenemos que colaborar con el profesorado para cuidar y blindar la salud emocional y física de nuestros niños y niñas desde la prevención activa
