Hola… me llamo Donattella, aunque en casa todos me llaman Donette. 🧡
Nunca imaginamos que una palabra tan cruel como “cáncer” entraría en nuestras vidas. Y mucho menos un cáncer de lengua. Algo tan injusto, tan doloroso, que cuesta incluso escribirlo.
Hace muy poco yo era solo una perrita feliz. Corría detrás de mis papás, dormía tranquila a su lado y llenaba la casa de alegría. Pero de un día para otro llegaron las visitas al veterinario, las pruebas, el miedo… y finalmente la noticia que nos rompió el corazón.
Tengo cáncer.
Mis papás están haciendo todo lo humanamente posible para salvarme. Han gastado ya todos sus ahorros intentando darme una oportunidad. Ahora debemos viajar a Francia para comenzar un tratamiento de radioterapia muy costoso. Aun así, ellos no se rinden. Buscarán créditos, trabajarán más horas, harán cualquier sacrificio con tal de no dejarme sola en esta lucha.
Porque para ellos no soy “solo un perro”. Soy su familia. Soy su hija.
Mi mamá trabaja como peluquera canina y sigue adelante como puede, aunque muchas veces llora en silencio pensando en cómo pagar todo lo que viene. Cada factura médica pesa, cada medicamento asusta, pero lo que más miedo da es imaginar una vida sin mí.
Nos duele tener que pedir ayuda. Pero hemos llegado a un punto donde solos ya no podemos más.
No queremos dinero para otra cosa que no sea mi tratamiento, mis medicamentos y mis gastos veterinarios. Compartiremos todas las facturas y gastos médicos porque esta campaña nace desde la desesperación, pero también desde la honestidad. Y si algún día sobrara algo, será donado a otros animales enfermos que también necesiten una oportunidad.
No sabemos cuánto tiempo nos queda. Solo sabemos que queremos seguir juntos.
Seguir despertando en la misma casa.
Seguir escuchando mis patitas correr por el pasillo.
Seguir abrazándonos un día más.
Gracias por leer mi historia. Gracias por compartirla. Gracias por no dejarnos solos en el momento más duro de nuestras vidas. 🐾













