La noche del 8 de junio de 2026 cambió nuestras vidas para siempre.
Lo que iba a ser una cena familiar terminó convirtiéndose en el peor día de nuestras vidas. Durante una barbacoa en nuestra vivienda de Parque Alameda (Valladolid), un accidente provocó un incendio que, en cuestión de minutos, se volvió incontrolable.
Nunca imaginamos que algo así pudiera ocurrir. Sabemos que nada puede borrar lo sucedido y convivimos cada día con el dolor, la culpa y las consecuencias de aquella noche. Es una situación que no le desearíamos a nadie.
Las llamas avanzaron con una rapidez imposible de detener. Lo único que importaba en ese momento era poner a salvo a las personas y a nuestros animales. Mi familia consiguió salir a tiempo y también logramos rescatar a nuestros gatos.
Pero nuestro hogar no tuvo la misma suerte.
Aquella noche vimos desaparecer muebles, electrodomésticos, ropa, documentos, recuerdos familiares y gran parte de lo que habíamos construido durante años de esfuerzo y trabajo.
Hoy seguimos intentando recuperarnos. No buscamos excusas ni compasión. Solo intentamos reconstruir nuestras vidas después de haberlo perdido prácticamente todo.
Por eso acudimos a vuestra solidaridad.













