Presentación de la campaña
Mi hija no habla. Y daría cualquier cosa por poder escucharla algún día.
Nunca he dejado de creer en ella. Ni siquiera en los días en los que los médicos no sabían si volvería a salir adelante.
Thalía tiene dos años y medio y convive con una enfermedad ultra rara llamada síndrome Helsmoortel-Van der Aa, y padece una enfermedad neurológica muy grave. Ha pasado por múltiples operaciones, tiene una cardiopatía y, debido a una disfagia severa, no puede comer por la boca. Además, se tiene que alimentar a través de un botón gástrico.
No puede sentarse sola, ha perdido gran parte de su masa muscular y los médicos nos han dicho que nunca podrá caminar. Apenas reconoce a las personas; a su padre y a mí nos identifica sobre todo por el tacto.
Su día a día es muy duro. Necesita oxígeno las 24 horas y duerme conectada a una máquina por sus problemas pulmonares. Cada ingreso hospitalario es una lucha por su vida. Aun así, Thalía nunca se rinde y sigue luchando cada día por estar con nosotros.
Con dos años y medio apenas pesa 6 kilos, como un bebé de pocos meses. Su pequeño cuerpo lucha cada día contra enfermedades que no dan tregua, pero ella nunca deja de sorprendernos.
Ha pasado por ingresos, operaciones y momentos muy difíciles. Sus médicos del Hospital Virgen del Rocío siempre nos recuerdan que Thalía es una auténtica guerrera. Y nosotros seguimos creyendo, como ellos, que merece todas las oportunidades posibles para seguir luchando.
Hoy necesitamos vuestra ayuda para poder dárselas.

¿A quién quieres ayudar?
Queremos ayudar a Thalía.
A mi niña, a nuestra guerrera de mil batallas.
Aunque su enfermedad no tenga cura, sabemos que hay cosas que pueden ayudarla a tener una mejor calidad de vida y a seguir avanzando. Cada terapia, cada pequeño movimiento y cada logro, por pequeño que parezca, para nosotros es un mundo.
Solo queremos seguir dándole todas las oportunidades posibles para que continúe luchando, aprendiendo y regalándonos esa sonrisa que nunca pierde, incluso en los días más difíciles.

¿En qué se usará el dinero de esta campaña?
Los fondos recaudados se destinarán a cubrir tres necesidades fundamentales para Thalía.
Lo primero es una cama articulada tipo cuna, para que pueda descansar mejor y para poder cuidarla con más seguridad en casa.
También necesitamos un comunicador adaptado. Mi niña no puede hablar, y para nosotros sería un sueño que pudiera decirnos cómo se encuentra, qué necesita o si le duele algo, sobre todo cuando tiene una crisis epiléptica y no puede explicarnos lo que está pasando.
Además, seguiremos destinando la ayuda a sus terapias, porque aunque muchas veces no puede aguantar una sesión entera por todo lo que le pasa, cada pequeño avance merece la pena.
Cada aportación será una oportunidad para mejorar su calidad de vida y seguir acompañándola en esta lucha que afronta desde que nació. Si no puedes ayudarnos con una donación, nos ayudaría mucho que compartieras esto con todas las personas que puedas.
Porque, aunque Thalía no pueda hablar, cada pequeño avance es su forma de decirnos que quiere seguir luchando. 💜






































