Pensábamos que siempre podríamos volver. Hasta que escuché una frase que jamás imaginé oír: “Es el peor incendio de la historia de Madrid”.
Soy Emma. Crecí en Pelayos de la Presa y, aunque hace años que vivo en Francia, nunca he dejado de sentir que mi hogar sigue estando aquí, en la Sierra Oeste de Madrid.
Allí aprendí a montar en bicicleta. Allí pasé los veranos de mi infancia. Allí están los recuerdos de mi familia, de mis amigos, de las tardes junto al Pantano de San Juan y de esos montes que siempre creímos que estarían esperándonos.
Hasta ahora.
Estos días hemos visto cómo el fuego arrasaba una parte de nuestra tierra. Hemos visto arder nuestros montes, sufrir a nuestra fauna y cómo vecinos y negocios perdían, en pocas horas, el trabajo y los recuerdos de toda una vida.
Es imposible mirar esas imágenes sin sentir que algo también se quema dentro de nosotros.
Por eso he decidido volver todo el mes de agosto a Pelayos para ayudar con mis propias manos en todo lo que haga falta. Pero sé que con mi esfuerzo no será suficiente.
Junto a la Fundación Donio hemos creado esta campaña para que cualquier persona que quiera tender una mano pueda hacerlo.
Porque reconstruir un pueblo no depende solo de quienes viven en él. Depende de todos los que alguna vez lo sentimos como nuestro.

















