Presentación de la campaña
Mi nombre es Saima. Hasta hace muy poco, mi vida estaba dedicada a la ley y la justicia en la Oficina del Fiscal General de Afganistán. Como fiscal, mi misión era clara: investigar casos penales, proteger los derechos de las mujeres y fortalecer el estado de derecho en mi país. Sin embargo, tras la toma de poder del grupo talibán en agosto de 2021, mi mundo se derrumbó.
Mi labor profesional como mujer en el sistema judicial, sumada a mi pertenencia a la minoría étnica hazara y a la fe chií, me puso en el centro de una diana. Al tener acceso a registros judiciales de casos criminales graves, me convertí en un objetivo directo. Grupos extremistas y personas vinculadas a los talibanes comenzaron a amenazarme a mí y a mi familia con persecución, violencia y muerte, exigiéndome que eliminara sus antecedentes penales de los sistemas bajo mi control.
He vivido el horror de cerca: desde un ataque suicida junto a mi oficina en Kabul, hasta recibir órdenes de arresto formales, amenazas de asesinato, secuestro y agresión física. No es solo miedo; es una amenaza real y documentada que nos obligó a dejarlo todo para intentar sobrevivir.
Actualmente, nos encontramos refugiados en Pakistán junto a nuestras dos hijas. Salimos de Afganistán el 24 de febrero de 2022 buscando un lugar seguro, pero allí la seguridad no está garantizada. Vivimos sin un estatus legal estable y con el riesgo constante de ser deportados de vuelta a las manos de quienes nos persiguen.
Regresar a Afganistán significaría, sin ninguna duda, la tortura o la muerte para nosotros y un destino devastador para nuestras hijas, condenadas bajo el régimen talibán.
Necesitamos ayuda para pagar los permisos de salida de Pakistán, y así buscar un hogar seguro.
¿A quién quieres ayudar?
Esta campaña la hacemos junto con Esperanza de Libertad, una Asociación Española de apoyo y emprendimiento para mujeres afganas. Khadija, su fundadora y todo el equipo nos están ayudando a proteger a mi familia y poder llegar a España.
Mi esposo, Farid, es también un firme defensor de la justicia. Licenciado en Derecho Público y Relaciones Internacionales, trabajó como abogado defensor y, posteriormente, como fiscal procesando casos extremadamente sensibles: homicidios, agresiones sexuales, terrorismo y delitos de género contra menores.
Farid no solo luchó en los tribunales, sino que fue un activista activo por los valores seculares y la libertad de pensamiento. Por ello, ha recibido amenazas constantes de arresto, tortura y ejecución, como yo. Nuestras actividades en apoyo de los derechos de las mujeres y los valores civiles son consideradas “delitos graves” bajo el nuevo régimen.
Nuestra protección no está asegurada en Pakistán y los riesgos son muy elevados, necesitamos volar a España para que nuestras hijas crezcan en un hogar de verdad, cuidar su infancia, y prometerles que sus padres crecerán con ellas.
La buena noticia es que ya hemos dado el paso más difícil: el Gobierno de España ya nos ha concedido el visado. Tenemos la puerta abierta a una vida normal, segura y sin temor a las agresiones. Sin embargo, para cruzar esa puerta, necesitamos salir legalmente de Pakistán.
¿En qué se usará el dinero de esta campaña?
El dinero recaudado se destinará exclusivamente a pagar los permisos de salida de Pakistán para toda la familia. Estas tasas administrativas son el último obstáculo que nos separa de la libertad en España.
- ¿Qué pasa si no recaudamos lo suficiente? Si no logramos cubrir estos costes, el riesgo de deportación a Afganistán aumenta cada día. Sería el fin de nuestra lucha por la seguridad. Cada aportación, por pequeña que sea, es un escudo contra ese riesgo.
- ¿Qué pasa si recaudamos de más? Si superamos el objetivo, el excedente no se perderá. Se destinará íntegramente a otra familia afgana que se encuentra en nuestra misma situación en Pakistán, esperando una oportunidad para salvar sus vidas.
(Para garantizar la seguridad de la familia en su situación actual, hemos modificado sus nombres reales, aunque cada detalle de su valiente testimonio es íntegramente verídico.)











