Hola a todos,
Me dirijo a vosotros porque me encuentro en una situación límite. Quienes me conocen saben que no es fácil para mí pedir ayuda, pero la realidad de mi salud y de la burocracia me obliga a hacer una pausa y buscar apoyo en mi comunidad.
Convivo a diario con Fibromialgia y Alodinia, dos condiciones crónicas que hacen que hasta el contacto más leve o el movimiento más simple se traduzcan en un dolor físico insoportable y en una fatiga extrema. Mi cuerpo me ha dicho “basta”, lo que me impide por completo realizar cualquier actividad laboral en este momento.
Sin embargo, la realidad económica no se detiene cuando enfermas. Actualmente sigo de alta como autónoma, lo que significa que debo seguir haciendo frente al pago mensual de mi cuota sin generar ningún tipo de ingreso. A esta pesada carga se le suma la reciente denegación de mi incapacidad por parte del tribunal médico (INSS), una decisión que me obliga a iniciar una dura batalla legal con abogados para pelear por los derechos que me corresponden.
¿Para qué necesito tu ayuda?
Todo el dinero recaudado en esta campaña irá destinado de forma íntegra a:
1. Mantener la cuota de autónomos y mis gastos mínimos vitales durante el tiempo que dure la vía administrativa y judicial.
2. Costear los honorarios de los abogados y peritos médicos necesarios para presentar la Reclamación Previa y la demanda ante el Juzgado de lo Social.
3. Pagar tratamientos y terapias de apoyo para paliar los brotes de dolor provocados por la alodinia.
Cada euro, por pequeño que parezca, me acerca un paso más a poder centrarme en mi salud y defender mi causa con dignidad, sin el pavor constante a la quiebra financiera. Si no puedes aportar económicamente, compartir esta campaña con tus contactos significa muchísimo para mí.
De corazón, infinitas gracias por leerme, por tu empatía y por ayudarme a no rendirme.