Mucho más que una prótesis: la historia de Alex.

08/07/2026

Perder una extremidad supone uno de los mayores cambios que puede vivir una persona. No es solo el cambio físico; también es el desgaste mental, es el empezar de cero y de aceptar que incluso las tareas más sencillas se convierten en un desafío.

Y es también aprender a aceptarse a uno mismo, abrazar una nueva versión de quien eres y comprender que no hay marcha atrás.

Es un camino que requiere tiempo, esfuerzo, resiliencia y mucha fortaleza. Una batalla diaria a la que, además, se suma el importante coste económico que conlleva recuperar la mayor autonomía posible.

Pero, aun así, cuando decides seguir adelante, descubres que la vida puede ofrecerte una nueva manera de vivir. Con apoyo, determinación y las herramientas adecuadas, es posible volver a disfrutar, cumplir sueños y construir una vida plena.

Esta es una de esas historias en las que, con tiempo, esfuerzo y apoyo, una vida que aún se estaba recuperando de un golpe tan duro siguió adelante, aceptándose a sí mismo y al camino que le quedaba por recorrer.

Alex tenía 15 años cuando le diagnosticaron un defecto genético que provocó que su corazón dejara de funcionar. Sin esperar ni un solo segundo, consiguieron trasplantarle un nuevo corazón y todo parecía ir bien.

Pero la vida decidió no ponérselo fácil. Alex tenía las defensas muy bajas, tanto que, a causa de una herida en su mano, esta se infectó y tuvieron que amputarle el brazo para evitar que la infección se extendiera al resto del cuerpo.

No solo tenía que enfrentarse a todas las terapias y tratamientos después de sufrir un trasplante de corazón; también tenía que ver cómo su brazo había desaparecido, y todo con apenas 15 años.

Una edad en la que lo único que buscas es encajar, ser querido y formar parte de un grupo. ¿Cómo te enfrentas, en un momento así, a destacar continuamente por la falta de un brazo? Las miradas de reojo, las muecas de tristeza… Alex no quería eso.

Él quería seguir jugando al fútbol con sus amigos, quería ir a las quedadas en el parque, hacer botellón… Quería disfrutar de su adolescencia y no iba a dejar que la amputación lo cambiara.

Pero, si quería conseguirlo, si quería disfrutar de su autonomía, la prótesis que le proporcionaba la Seguridad Social no bastaba. Él quería poder hacerlo todo, pero para ello necesitaba unos componentes más avanzados y su familia no podía hacerse cargo del coste.

Por ello, abrieron una recaudación de fondos en la plataforma Donio para que todas las personas que quisieran pudieran ayudar a pagar las mejoras que la prótesis de Alex necesitaba. Y la solidaridad fue la herramienta perfecta para conseguirlo. En apenas unas semanas, ¡consiguieron recaudar más de 40.800 euros!

Hoy Alex tiene 17 años y su vida es como la de cualquier otro adolescente. ¿Su mayor preocupación? Conseguir entrar el año que viene en la carrera universitaria que quiere estudiar.

Como Alex, existen muchas historias de personas que necesitan apoyo en los momentos más difíciles. Y, muchas veces, el paso más complicado es precisamente el primero: pedir ayuda.

En Donio queremos ayudarte a dar ese paso. Comparte tu historia, conecta con personas dispuestas a ayudar y crea una campaña solidaria para conseguir el apoyo que necesitas.

Además, desde nuestra fundación queremos acompañarte, resolver tus dudas y ayudarte a afrontar los gastos que puedan surgir durante todo el proceso de conseguir la prótesis y los gastos posteriores. Nuestro objetivo es ofrecer apoyo, información y recursos a las familias que se enfrentan a situaciones imprevistas.

Si tú o alguien cercano está pasando por una situación similar, anímate a crear una campaña de crowdfunding solidario. Porque nadie debería enfrentarse solo al cáncer infantil.

¿Quieres escribirnos algo? Esperamos tu mensaje en donio@donio.es.

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