Hace 40 años, Geli era una de las chicas más brillantes de nuestra pandilla; hoy, es una superviviente de violencia machista que se enfrenta al desamparo absoluto porque las instituciones no le dan una respuesta a tiempo.
Somos un grupo de amigas de Pontevedra que nos hemos unido por ella, nuestra antigua compañera del instituto.
Geli vivió durante décadas un infierno de violencia de género que la aisló por completo del mundo. Para salvar su vida y la de su hijo, tuvo que huir de su ciudad con lo puesto, enfrentándose a amenazas de muerte y a la soledad de quien lo ha perdido todo.
Hoy, a sus 54 años, su cuerpo es el mapa de aquel maltrato: pesando menos de 40kg, sufre una discapacidad severa (77%) y múltiples enfermedades crónicas que la mantienen en una situación de emergencia vital. Vive en una casa insalubre, marcada por el frío y la humedad, y tras pagar sus deudas apenas le quedan 100 € al mes para sobrevivir.
Geli no pide privilegios, solo la dignidad que el sistema le está negando. Necesita ayuda urgente para comer, no pasar frío y tener un hogar donde su salud no siga empeorando.













