Simón y cómo la solidaridad le ayudó a vencer la leucemia
04/06/2026
La leucemia infantil es algo a lo que nadie quiere enfrentarse. No solo tienes que ver cómo una enfermedad tan dura afecta a alguien que quieres, sino que además lo hace con un niño pequeño al que todavía le queda toda una vida por delante.
Y aunque la tasa de supervivencia de este tipo de cáncer ronda el 85 %, cuando la enfermedad llama a tu puerta los porcentajes pasan a un segundo plano. El miedo es imposible de controlar cuando quien está luchando es un hijo, un nieto, un sobrino o cualquier pequeño al que quieres proteger.
Y, en muchas ocasiones, la preocupación no termina en el hospital. A los tratamientos se suman desplazamientos, medicamentos, adaptaciones en el hogar y otros gastos que pueden poner a cualquier familia contra las cuerdas.
Por suerte, cuando las fuerzas y los recursos parecen agotarse, todavía queda algo muy poderoso: la solidaridad de las personas.
La historia de Simón es un ejemplo de ello.

Simón, dos años, y la victoria contra la leucemia
Simón tenía apenas dos años cuando recibió el diagnóstico que cambió su vida y la de toda su familia.
Vivía con su abuela, que además cuidaba de su marido, dependiente y en silla de ruedas. Aunque sus padres nunca estuvieron realmente presentes, Simón creció en un hogar donde nunca faltaron el cariño ni los cuidados.
La noticia de la leucemia cayó como un jarro de agua fría. Su abuela ya tenía que cargar con responsabilidades enormes, y los recursos económicos eran limitados. Sin embargo, rendirse nunca fue una opción.

Porque la leucemia no es solo el tratamiento médico. También son los viajes al hospital, los medicamentos, las terapias complementarias, las necesidades especiales y el tiempo que los familiares deben dedicar al cuidado del niño.
Ante una situación tan difícil, la tía de Simón decidió pedir ayuda.
Creó una campaña de recaudación de fondos en Donio porque entendió algo importante: pedir ayuda también es un acto de valentía.
Confió en la solidaridad de su comunidad y la respuesta fue extraordinaria. Gracias a cientos de personas dispuestas a aportar lo que podían, la campaña logró recaudar más de 35.300 euros.
Un apoyo que permitió a la familia centrarse en lo verdaderamente importante: acompañar a Simón durante su tratamiento y darle la oportunidad de seguir luchando por su futuro.
Historias como la de Simón demuestran que una comunidad unida puede marcar una diferencia real. Porque cuando muchas personas ayudan un poco, el peso que parecía imposible de soportar deja de recaer sobre una sola familia.

Como Simón, hay muchos casos de niños y familias que necesitan salir adelante, pero no tienen los medios para hacerlo. Y que, gracias al apoyo de la gente a su alrededor, consiguen salir adelante.
Pedir ayuda nunca es fácil. Hay que ser fuerte para dejarse apoyar y admitir que no podemos solos, pero también puede marcar una gran diferencia y ser parte esencial de la lucha contra el cáncer.
Si conoces algún caso de leucemia infantil y necesitas apoyo para afrontar los gastos derivados del tratamiento y los cuidados, puedes acudir a este enlace.
¿Quieres escribirnos algo? Esperamos tu mensaje en donio@donio.es.