La historia de Donio contada por su fundador, David Procházka

04/03/2026

Con 25 años, allá por 2019, David abrió en Praga una plataforma de donaciones para que ayudar a los demás fuera fácil.  En 2020, Donio empezó a ser el lugar en el que ocurrían milagros, como ayudar a construir decenas de respiradores para las víctimas del COVID o salvar a familias afectadas por inundaciones, tornados o guerras. La única plataforma de donaciones que entrega el 100% de lo recaudado abre en España.

Autor: David Prochazka. Luchar contra las injusticias y estar dispuesto a abrir el corazón a todo el mundo. Son valores que llevo conmigo desde que era un crío. Me acuerdo de que, ya en el colegio, intentaba ayudar a los compañeros que, por lo que fuera, sufrían bullying. Ya fuera porque no estaban delgados, porque tenían alguna discapacidad o porque venían de familias con menos recursos. Siempre me pareció muy injusto, no era culpa suya.

A los dieciséis años comencé mi camino en el terreno de la solidaridad y el voluntariado. En invierno salía a repartir té a gente sin hogar. No era nada a gran escala ni muy organizado, pero a mí me llenaba. Era feliz porque estaba haciendo algo por los demás, aunque sabía que no eran acciones a largo plazo. Más tarde, un amigo y yo empezamos a ir a hogares infantiles, residencias de ancianos y hospitales para organizar actividades. Por ejemplo, nos llevábamos a los chavales de un centro a ver un partido del equipo de fútbol local, o les traíamos a su cantante favorito para que lo conocieran.

Todo esto me llenaba muchísimo, pero a la vez sentía cierta frustración.

Siendo realista, como voluntario solo podía ayudar a dos o tres grupos al mes; no me daba la vida para más. Y yo quería más. Quería ayudar a todo el mundo, si podía ser. Compartía lo que hacíamos en las redes sociales y mis amigos me escribían diciendo que ellos no tenían tiempo, pero que sí  podían colaborar económicamente, donando. Ahí fue cuando me di cuenta de algo clave: la gente quiere ayudar, pero sin que les saques demasiado de su zona de confort.

Así que me puse a darle vueltas a cómo involucrar a mucha más gente para ayudar a otros, y que lo pudieran hacer desde el sofá de su casa. Y en ese momento nació la idea: crear un espacio donde mucha gente pudiera venir y echar un cable fácilmente a historias concretas que de verdad importan. A ese espacio le puse de nombre Donio.

Al principio en Donio éramos cuatro gatos: yo, un colega que llevaba la comunicación y buscaba historias, y otro que programó la primerísima versión (que por aquel entonces se llamaba Donwio, pero eso ya es otra historia…).

Comienza Donio en 2019 con un compromiso sagrado

Lanzamos en octubre de 2019 con una meta clara: que ayudar a los demás fuera muy fácil. Había una cosa sagrada para mí: entregar siempre el 100 % de lo recaudado a las personas. Nada de comisiones ocultas ni letra pequeña. Si Donio quería ser sostenible, tenía que financiarse con donaciones voluntarias. Por eso pusimos la opción de apoyar a la plataforma aparte de la donación a la causa. Era arriesgado, sí, pero fue una decisión buenísima.

Para fin de año teníamos unas 15 campañas y habíamos recaudado unos 20.000 €. No eran números para volverse loco, pero demostraban que la plataforma tenía futuro. Visitábamos cada campaña en persona y creábamos un vínculo real con la gente. Pero, cuando una niña a la que fui a ver al hospital oncológico —que se estaba recuperando y deseando irse a casa— falleció pocas semanas después, me di cuenta de que hace falta poner cierta distancia emocional. Si no, es imposible ayudar a tantas historias duras a largo plazo sin romperte. Probablemente fue lo más fuerte que viví creando Donio.

Al principio, para crear Donio, tuve que pedir un préstamo al banco. Pero enseguida vi que si queríamos crecer en serio, necesitábamos más gasolina. Me puse a buscar un socio que no solo pusiera dinero, sino que supiera mucho del mundo online. Y lo conseguimos. En diciembre de ese mismo año cerré un acuerdo con el grupo inversor Miton, que aportaba una experiencia increíble creando proyectos digitales de éxito en la República Checa.

Entramos en 2020 con un socio fuerte y un objetivo ambicioso: recaudar 1 millón de euros. A la vez, lanzamos una web nueva, mucho más potente tecnológicamente. Desde el minuto uno estuvimos muy centrados en  la calidad del producto y que la experiencia de usuario fuera impecable, tanto para creadores como para donantes. 

Los primeros meses fuimos poco a poco, cumpliendo objetivos por los pelos. Y entonces, pasó. Marzo de 2020. Un virus empezó a recorrer el mundo como no se había visto en décadas. Las primeras noticias daban miedo, y cuando en Italia los médicos tuvieron que empezar a decidir a quién le ponían un respirador y a quién no, un grupo de científicos y empresarios checos dijo: “No queremos que esto pase aquí”. Se pusieron a desarrollar respiradores de emergencia, pero necesitaban dinero. Mucha dinero.

Por casualidad, dieron con nuestra plataforma. Nos costó lo suyo, pero les convencimos para lanzar la campaña con nosotros. El objetivo era reunir 400.000 euros lo más rápido para fabricar los primeros. Nunca se había hecho algo así en el mundo del crowdfunding checo. El 26 de marzo lanzamos la campaña y fue un punto de inflexión brutal. En un solo día recaudamos 600.000 euros. Una locura.

El lugar en el que ocurren milagros

Desde ese momento se empezó a ver a Donio como un lugar donde ocurren milagros. Y esa percepción sigue vigente hoy. Durante el estado de alarma, con el país paralizado, Donio demostró su increíble potencial. La gente quería ayudar e internet era la única vía. En las siguientes semanas se crearon cientos de campañas para gente que no podía trabajar, para salvar emblemas culturales del país o para crear todo tipo de apartados para luchar contra el COVID. Acabamos el año con 4 millones de euros recaudados y Donio se había convertido en una herramienta clave en la lucha contra ese enemigo invisible.

Claro, esto metió una presión enorme al equipo y los procesos y sistemas internos. Tuvimos que contratar rápido para poder atender todas las necesidades. Para finales de 2020 ya éramos ocho personas.

Entramos en 2021 con muchas ganas y con la pandemia todavía coleando. Pero ese año ocurrió otro evento inesperado. El 24 de junio, el tornado más destructor de la historia moderna checa arrasó parte del país. Tornados así solo en Europa solo se ven en las películas. 1.200 casas quedaron muy dañadas, cientos de personas sufrieron heridas y, por desgracia, seis personas fallecieron.

A las pocas horas del suceso, empezaron a aparecer las primeras campañas en Donio, iniciadas mayoritariamente por familiares, amigos y compañeros de personas que vivían en las zonas afectadas. Aún no estaba claro cuál era el daño exacto, pero era obvio que sería enorme. Por primera vez en la historia de Donio, también nos involucramos directamente sobre el terreno. Unos días después del desastre, viajé a las zonas afectadas y firmé personalmente acuerdos con los beneficiarios de las campañas, ya que muchos de ellos no tenían acceso a internet, y mucho menos un ordenador. Ver la devastación con mis propios ojos fue una experiencia que nunca olvidaré. Por otro lado, ser testigo de la llegada de miles de voluntarios de todo el país para ayudar restauró mi fe en nuestra sociedad.

En una sola semana se recaudaron 4 millones de euros para las familias afectadas. A pesar de la pandemia, que todavía seguía, el total de fondos recaudados en 2021 alcanzó los 10 millones de euros. Ese año también marcó la primera expansión internacional de Donio, a Eslovaquia, donde un fantástico equipo local dirige con éxito Donio.sk a día de hoy.

Ucrania: cómo ayudar de todas las formas posibles

Llegó el año 2022 y, tras los años anteriores, había una ligera sensación de ansiedad en el equipo: qué tipo de desastre nos esperaba ahora. Desafortunadamente, no tardó mucho. El 24 de febrero de 2022 Rusia invadió Ucrania con el objetivo de capturar Kiev en tres días. Chequia tiene su propia experiencia histórica con Rusia y la antigua Unión Soviética. Al mismo tiempo, una gran comunidad ucraniana vive en nuestro país, llegaron principalmente buscando una oportunidad laboral. Como resultado, una parte significativa de la sociedad se puso del lado de Ucrania desde el principio y, una vez más, todos querían ayudar.

Además de los cientos de campañas creadas para apoyar al país atacado, Donio decidió ayudar de varias maneras. Ya al día siguiente del inicio de la invasión, cientos de miles de refugiados comenzaron a moverse hacia el oeste. Antes de que el gobierno pudiera sistematizar la asistencia y alojamiento, cientos de personas actuaron, ofreciendo vivienda donde fuera posible. Yo personalmente acordé con un gran hotel el alquiler de más de 30 habitaciones, que Donio pagó con cierto descuento. Durante las primeras semanas alojamos allí a 150 refugiados.

Tras unas semanas, quedó claro que la guerra no terminaría rápido y que la ayuda a Ucrania tendría que ser a largo plazo. Unos meses después, viajé personalmente a Ucrania, concretamente a las ciudades de Járkov, Kiev y Leópolis, donde me reuní con representantes de municipios y organizaciones sin ánimo de lucro para entender sus necesidades (a finales de 2025, Donio había recaudado más de 13 millones de euros para apoyar a Ucrania).

Al mismo tiempo, por supuesto, continuó el apoyo a las personas en la República Checa, personas que no tuvieron miedo de pedir ayuda y así cambiar sus historias de vida. Otro evento significativo fue un gran incendio en un parque nacional, que fue combatido por aproximadamente 700 bomberos y miembros del ejército. A través de Donio se recaudaron 450.000 euros para cubrir los daños. Así, 2022 llegó a su fin. En ese año Donio recaudó 12 millones de euros, y la plataforma se convirtió en un actor fundamental en el campo de la recaudación de fondos y la ayuda rápida y directa.

El año 2023 representó otro punto de inflexión fundamental para Donio.  Cambiamos de socio, pasando de Miton a Livesport, el mayor proveedor mundial de resultados deportivos. La empresa, fundada por Martin Hájek, quien más tarde se convirtió en un gran filántropo, decidió conectar sus actividades benéficas con nuestra plataforma. Para nosotros, esto significó una gran estabilidad y la oportunidad de pensar en el desarrollo futuro.

Martin, 2 años, el milagro más grande del crowdfunding

En septiembre de 2023 tuvo lugar otro de los grandes milagros de Donio. Los padres de un niño pequeño llamado Martin, que sufre una enfermedad muy rara, se enfrentaban a su última oportunidad. Necesitaban obtener un medicamento que pudiera ayudarle a combatir la enfermedad. El tiempo jugaba en contra, el tratamiento debía administrarse a más tardar en su segundo cumpleaños. Y había otro obstáculo: el precio del medicamento era de 4 millones de euros.

Se lanzó una campaña de recaudación de fondos por esta cantidad y debo admitir que, al principio, no tenía mucha fe en su éxito. Entonces sucedió algo inesperado. En una sola semana, más de 300.000 donantes se comprometieron con Martin. La historia de Martínek se extendió por todo el país, todos los grandes influencers la compartieron y, al final, se recaudaron 6 millones de euros.

Los donantes contribuyeron con 2 millones de euros más de lo necesario para salvar la vida de un niño pequeño. Martínek se convirtió en un símbolo nacional de la noche a la mañana, y millones de personas en la República Checa siguen su historia hasta el día de hoy.

Para Donio, esta campaña atrajo una enorme atención mediática. En poco tiempo, di entrevistas a todas las principales cadenas de televisión, periódicos y revistas del país. La historia también atrajo atención en el extranjero, ya que se convirtió en un récord absoluto en la historia del crowdfunding solidario europeo. Incluso di una entrevista a una cadena de televisión nacional francesa.

Justo cuando parecía que 2023 terminaría sin ninguna catástrofe mayor y solo con la historia positiva de Martínek, llegó el 21 de diciembre de 2023.

En la Universidad Carolina de Praga tuvo lugar otro evento trágico, sin precedentes en la República Checa. Un tiroteo masivo en el que el atacante mató a 14 estudiantes y profesores e hirió gravemente a decenas más. Una vez más, la sociedad checa demostró una solidaridad extraordinaria. La cantidad total recaudada para apoyar estas y muchas otras historias alcanzó los 20 millones de euros en 2023, convirtiendo a Donio en una de las plataformas europeas más importantes para ayudar a historias individuales.

Pedir ayuda no tiene nada de malo

En 2024 seguimos ayudando a todas las historias de personas que no tuvieron miedo de pedir ayuda, algo que es, por cierto, un aspecto muy importante al principio de cada campaña. Pedir ayuda no tiene nada de malo, no es nada de lo que nadie deba avergonzarse. Prácticamente cualquiera de nosotros puede encontrarse en una situación así. Muy a menudo las campañas en nuestra plataforma son creadas por familias que hasta entonces habían vivido vidas completamente ordinarias, pero a veces basta un solo segundo para ponerlo todo patas arriba. Ya sea por un cruel diagnóstico médico o por la muerte de uno de los padres. Un evento importante de este año fueron las inundaciones que golpearon una gran parte de la República Checa en otoño. Para ayudar a las regiones afectadas se recaudó un total de 4 millones de euros a través de aproximadamente 200 campañas.

A principios de 2025, junto con Livesport, decidimos que era hora de un cambio en mi rol. Honestamente, después de cinco años liderando Donio en la República Checa, comencé a sentir nuevas ambiciones, sobre todo relacionadas con la expansión del proyecto más allá de las fronteras nacionales. Es por eso que nombramos a un nuevo director para Donio en Chequia, Adam, que también es amigo mío y alguien a quien traje personalmente a Donio. Adam es una persona con una gran experiencia en la gestión de equipos, lo que ha llevado a una profesionalización muy significativa de todos los procesos y la gestión general del proyecto durante ese año.

Yo pasé al rol de desarrollo estratégico, con un enfoque en la expansión. Al decidir dónde crecer, el criterio más importante para nosotros fue si ya existía una plataforma local en el país en cuestión que ofreciera a las personas una forma sencilla de crear una campaña de recaudación de fondos. No tenía sentido para nosotros entrar en mercados como Polonia o el Reino Unido, donde fuertes actores locales, bien establecidos.

No nos vale crecer a toda costa

La forma en la que entendemos el crecimiento no es querer hacernos con una parte del mercado a toda costa, sino que queremos ofrecer la oportunidad de cambiar su propia historia de vida a aquellos que aún no tienen esa opción. Esa es también la razón por la que decidimos expandirnos a España. Representa un gran desafío para nosotros demostrar que un proyecto originado en la República Checa también puede ser exitoso y beneficioso en el extranjero.

Sin embargo, la parte más importante de cualquier expansión, siempre es y será la condición de tener un equipo local.

No es el enfoque más eficiente. La expansión podría hacerse más rápido y más barato si simplemente tradujéramos la plataforma y gestionáramos todo de forma remota desde la República Checa. Pero para mí, nuestra misión trata principalmente sobre la confianza. Sobre la confianza que los creadores de campañas depositan en nosotros cuando deciden usar nuestros servicios. Y la confianza no se puede construir con alguien que no te entiende del todo la realidad del país, o con alguien en quien no estás seguro de poder confiar porque está sentado en una oficina en algún lugar al otro lado de Europa. Es importante que ofrezcamos a las personas una mano amiga, que estemos ahí para ellos cuando lo necesiten. Esa ha sido la esencia misma de por qué fundé Donio en primer lugar, y creo que llevaremos estos valores con nosotros hacia el futuro.

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