Laura Cuevas, superviviente de abuso sexual infantil, impulsa “Voces por la Infancia” con la asociación Lulacris: cortometrajes y un evento el 29 de mayo para romper el silencio, prevenir en colegios y asegurar apoyo psicológico a víctimas y familias. Ayúdanos a hacerlo posible.
Ayúdanos a dar voz, a través del cine, a historias que necesitan ser contadas.
Lo que no se cuenta, sigue pasando
Mi nombre es Laura Cuevas, y esta campaña no nace solo de un proyecto, sino de una historia real.
Soy superviviente de abuso sexual infantil. Durante años, desde los 6 hasta los 16, sufrí abusos por parte de mi padre biológico. Como ocurre en muchos casos, el silencio, el miedo y la falta de comprensión hicieron que esta realidad permaneciera oculta demasiado tiempo.
Hoy doy este paso no solo como parte de mi propio proceso de sanación, sino para que otras personas no tengan que pasar por lo mismo en silencio.
Por eso desde la asociación Lulacris hemos creado el evento “Voces por la Infancia”, un proyecto nacional de cortometrajes en el que participan jóvenes de universidades de toda España. A través del cine, buscamos algo muy concreto: que las historias se cuenten, que el mensaje llegue más lejos y que el silencio deje de ser una opción. Creemos en el poder de las nuevas generaciones para cambiar la narrativa, para educar, para visibilizar y para prevenir.
El próximo 29 de mayo celebramos este evento, pero necesitamos ayuda para hacerlo posible. Actualmente no contamos con la financiación suficiente para llevar a cabo el proyecto.
Esta campaña nace para dar voz a quienes no la tienen, para acompañar a quienes aún no pueden hablar y para concienciar a una sociedad que muchas veces mira hacia otro lado ante una realidad que sigue ocurriendo cada día.
Además, todo lo que logremos recaudar irá mucho más allá de este evento:
Porque esto no va solo de un evento.
Va de romper el silencio.
Va de proteger a la infancia.
Va de que ninguna historia vuelva a quedarse sin contar.
A niños, niñas y adolescentes víctimas de abuso sexual infantil, que necesitan romper el silencio y sentirse acompañados.
También a sus familias, que muchas veces no saben cómo afrontar esta situación y necesitan apoyo profesional.
Y, a través de la prevención, a futuras generaciones, para que tengan herramientas que les ayuden a identificar, evitar y comunicar cualquier situación de abuso.
Laura Cuevas, superviviente de abuso sexual infantil, impulsa “Voces por la Infancia” con la asociación Lulacris: cortometrajes y un evento el 29 de mayo para romper el silencio, prevenir en colegios y asegurar apoyo psicológico a víctimas y familias. Ayúdanos a hacerlo posible.
Ayúdanos a dar voz, a través del cine, a historias que necesitan ser contadas.
Lo que no se cuenta, sigue pasando
Mi nombre es Laura Cuevas, y esta campaña no nace solo de un proyecto, sino de una historia real.
Soy superviviente de abuso sexual infantil. Durante años, desde los 6 hasta los 16, sufrí abusos por parte de mi padre biológico. Como ocurre en muchos casos, el silencio, el miedo y la falta de comprensión hicieron que esta realidad permaneciera oculta demasiado tiempo.
Hoy doy este paso no solo como parte de mi propio proceso de sanación, sino para que otras personas no tengan que pasar por lo mismo en silencio.
Por eso desde la asociación Lulacris hemos creado el evento “Voces por la Infancia”, un proyecto nacional de cortometrajes en el que participan jóvenes de universidades de toda España. A través del cine, buscamos algo muy concreto: que las historias se cuenten, que el mensaje llegue más lejos y que el silencio deje de ser una opción. Creemos en el poder de las nuevas generaciones para cambiar la narrativa, para educar, para visibilizar y para prevenir.
El próximo 29 de mayo celebramos este evento, pero necesitamos ayuda para hacerlo posible. Actualmente no contamos con la financiación suficiente para llevar a cabo el proyecto.
Esta campaña nace para dar voz a quienes no la tienen, para acompañar a quienes aún no pueden hablar y para concienciar a una sociedad que muchas veces mira hacia otro lado ante una realidad que sigue ocurriendo cada día.
Además, todo lo que logremos recaudar irá mucho más allá de este evento:
Porque esto no va solo de un evento.
Va de romper el silencio.
Va de proteger a la infancia.
Va de que ninguna historia vuelva a quedarse sin contar.
A niños, niñas y adolescentes víctimas de abuso sexual infantil, que necesitan romper el silencio y sentirse acompañados.
También a sus familias, que muchas veces no saben cómo afrontar esta situación y necesitan apoyo profesional.
Y, a través de la prevención, a futuras generaciones, para que tengan herramientas que les ayuden a identificar, evitar y comunicar cualquier situación de abuso.