El cáncer cerebral infantil es una realidad mucho más presente de lo que imaginamos en España. Una enfermedad que llega sin avisar y que despierta un miedo difícil de describir.
Cuando un tumor tan agresivo afecta al cerebro, no solo está en juego la vida de un niño. El cerebro es un órgano extraordinario, pero también increíblemente frágil: en él habitan los recuerdos, el aprendizaje, el lenguaje, la personalidad, las emociones y cada paso de su desarrollo. Por eso, las consecuencias pueden ir mucho más allá de la enfermedad. Incluso cuando se consigue vencer al cáncer, muchas veces aún hay que enfrentarse a secuelas que pueden acompañar al niño durante toda su vida.
Hay momentos que ningún padre, ninguna madre y ningún médico deberían tener que vivir.
Mirar a los ojos de un niño pequeño, que apenas está descubriendo el mundo, que debería estar pensando en juegos, risas y aventuras, y tener que decirle que tiene cáncer cerebral, es algo que estremece hasta lo más profundo.
Porque detrás de cada diagnóstico hay una infancia que se detiene de golpe, una familia que se rompe por dentro y una lucha que nadie eligió. Y precisamente por eso, no podemos mirar hacia otro lado.
En España, se diagnostican cada año alrededor de 1.500 nuevos casos de cáncer infantil: son el segundo cáncer más común entre niños y niñas (representan el 22 % del total). Y aunque casi el 84% de los pacientes sobrevive, el camino es largo, cansado y requiere de esfuerzos y gastos que muchas veces, no podemos cubrir.
Es ahí donde Donio puede ayudar, uniendo a tu comunidad.
Nuestra plataforma permite darle un uso a la solidaridad de amigos, familiares y personas que quieren apoyarte en momentos tan difíciles. Porque cuando alguien atraviesa una situación así, siempre hay personas dispuestas a ayudar.
Desde nuestra fundación, ayudamos a familias a recaudar fondos para tratamientos, medicamentos y necesidades relacionadas con la enfermedad que no están cubiertas por la sanidad pública. Todo de forma gratuita y acompañado por un equipo humano que está a su lado durante todo el proceso.
La gente está dispuesta a ayudar, sólo hay que enseñarles cómo.
Estas son algunas historias en las que la gente se unió por una buena causa
Rosa baila contra el cáncer cerebral

Rosa apenas tiene 8 años. Es una niña llena de vida, le encanta jugar y, sobre todo, bailar.
No había pasado ni un año desde que Rosa esperaba con ansias la actuación del baile de otoño cuando le dieron la noticia: Tenía cáncer cerebral.
¿Lo peor? La enfermedad le estaba afectando a su movilidad, Rosa dejó de poder bailar. No bastó con tener cáncer, también le quitaron lo que le hacía feliz.
Sus padres decidieron ser valientes y pedir ayuda. Abrieron una campaña en Donio para recaudar fondos y cubrir los gastos extras que supone el cáncer (alojamientos, transporte…)
En poco tiempo, consiguieron recaudar más de 67.243 euros.
Rosa está recuperando la movilidad poco a poco y ha vuelto a bailar.
Mateo lucha contra el cáncer cerebral

Mateo tiene 7 años y, en vez de estar pensando en que clase le toca mañana o hacer su mochila por la noche, su mayor preocupación es que no sabe si se va a recuperar del cáncer cerebral.
Un día tras otro entre máquinas y salas de espera, luchando con todas su fuerzas para salir adelante, acompañado de su familia, que carga con los miedos y los gastos económicos.
Es por ello que su hermana decidió abrir una campaña en Donio, para poder ayudar a su familia a cubrir los gastos que causa la enfermedad, para poder ayudar, por poco que sea, a seguir adelante y centrarse en lo que de verdad importa: estar al lado de Mateo.
Gracias a su comunidad, han conseguido recaudar más de 63.100€ para apoyar a Mateo y a su familia.
Hoy en día, Mateo sigue luchando contra la enfermedad, y va ganando.
Desde Donio te queremos ayudar a superar estos momentos.
Un cáncer cerebral infantil no solo cambia la vida de un niño. También cambia la de toda su familia.
De un día para otro aparecen desplazamientos constantes al hospital, tratamientos, rehabilitaciones, reducciones de jornada laboral y gastos que nadie esperaba tener que afrontar.
Con Donio puedes recaudar fondos a través de una campaña solidaria para recibir ayuda en algunos de los momentos más difíciles y centrarte en lo realmente importante: tu hijo y su recuperación.
1. Neurorrehabilitación y terapias de apoyo especializado
Las necesidades no terminan con la cirugía o el tratamiento de radioterapia. Muchos niños necesitan ayuda para recuperar funciones motoras, cognitivas o del lenguaje.
La neurorrehabilitación es clave para minimizar las secuelas de la enfermedad y ofrecerles la mejor calidad de vida posible. Con los fondos recaudados puedes financiar fisioterapia neurológica, logopedia y terapia ocupacional privada.
Y conseguir que tenga la mejor recuperación posible.
2. Acceso a tecnologías de vanguardia y segundas opiniones
Cuando una vida está en juego, lo último de lo que deberíamos preocuparnos es de no poder optar a un tratamiento por el dinero que supone.
En situaciones tan complejas, muchas familias buscan una segunda opinión médica. Porque cuando se trata de tu hijo, no quieres dejar ninguna puerta sin abrir.
Una campaña en Donio puede ayudar a costear consultas externas, pruebas diagnósticas avanzadas y tratamientos de vanguardia con menores efectos secundarios, como la protonterapia.
3. Logística, traslados y alojamiento para la familia
Los tumores cerebrales no suelen tratarse en cualquier hospital. Con frecuencia es necesario acudir a centros de referencia especializados que se encuentran en grandes ciudades.
Y eso significa pasar horas en carretera, buscar alojamiento temporal y reorganizar por completo la vida familiar para poder estar cerca de tu hijo cuando más te necesita.
Tu campaña puede ayudar a cubrir gastos de transporte, manutención y alojamiento para que la familia pueda permanecer unida durante el tratamiento.
4. Material terapéutico y estimulación cognitiva
La recuperación no termina al salir del hospital.
Muchos niños necesitan trabajar a diario habilidades motoras, cognitivas y de comunicación para volver poco a poco a su rutina.
Porque incluso cuando el cáncer desaparece, muchas veces continúa la lucha contra las secuelas que ha dejado la enfermedad.
La recaudación puede ayudar a financiar material terapéutico, juguetes adaptados, herramientas de estimulación cognitiva, aplicaciones especializadas y recursos educativos que complementen las sesiones de rehabilitación.
5. Pérdida de ingresos y conciliación familiar
Un niño con cáncer cerebral necesita atención constante. Hospitalizaciones, consultas, rehabilitación, días enteros en casa… la enfermedad acaba marcando el ritmo de toda la familia.
Por eso, con frecuencia uno de los padres se ve obligado a reducir su jornada laboral o incluso a dejar temporalmente su trabajo para convertirse en cuidador a tiempo completo.
Y en un momento de tanta incertidumbre, perder una fuente de ingresos puede convertirse en una preocupación más.
La recaudación permite aliviar el impacto económico de esta situación y ayudar a mantener la estabilidad familiar mientras dura el tratamiento.
6. Adaptación del hogar y productos de apoyo
Las secuelas de un tumor cerebral pueden afectar al equilibrio, la movilidad, la coordinación o la autonomía del niño.
Por eso, muchas familias necesitan realizar cambios en casa para que su hijo pueda desenvolverse con mayor seguridad y comodidad.
Los fondos recaudados pueden destinarse a adaptar el hogar y adquirir productos de apoyo que faciliten su día a día, como barras de seguridad, sillas especiales, ayudas para el baño o equipamiento recomendado por los especialistas.
