Vanesa y el Sarcoma de Ewing: cuando pedir ayuda también es una forma de luchar
11/06/2026
Escuchar un diagnóstico como el del Sarcoma de Ewing nunca es fácil. No es solo enfrentarte a un cáncer, es también ver como una enfermedad va apagando poco a poco a una persona tan pequeña, a un niño que acaba de empezar su vida, y que ya tiene que enfrentarse a una de las mayores pruebas.
Mirarle a los ojos y decir, lo siento pero no podemos hacer más es desgarrador. Porque a veces, por mucho que queramos ayudar, uno solo no puede con todo. Y es normal, por eso a veces, la solución es confiar y pedir ayuda. Porque aunque pueda resultar difícil, la solidaridad es una herramienta poderosa para los valientes que se arriesgan a usarla.
Este es uno de esos casos en los que un padre miró a los ojos de su hija enferma y dijo, si pedir ayuda es lo que te va a salvar, ¿Cómo no voy a intentarlo?

Vanesa y el Sarcoma de Ewing.
Vanesa tiene doce años, adora bailar y pasar tiempo con sus amigos en la escuela. Es de esas personas que, sin que les digas nada, sabe cuando necesitas un abrazo y su sonrisa es tan contagiosa, que no podrás evitar reír al verla.
El pasado 31 de diciembre, cuando deberían estar preparando las uvas para dar la bienvenida al año, Vanesa y su familia recibieron una noticia que lo cambió todo: Vanesa tenía Sarcoma de Ewing.
¿Cómo te enfrentas a la posibilidad de que tu hija muera?

Su padre Marcel necesitó un tiempo para procesarlo, para poder mirar a su hija sin empezar a llorar. Pero sabía que si no quería perderla, tenía que hacer algo. No…Tenía que darlo todo.
Su hija ya ha dejado mucho por el camino. De clases de baile a sesiones de quimioterapia, ¿Qué menos que, por una vez, ser valiente para ella?
Por eso su padre no lo dudó y creó una recaudación de fondos en Donio, para cubrir todos los gastos relacionados con la enfermedad: los viajes, los alojamientos, las terapias…
Marcel le prometió una cosa a su hija, que nunca estaría sola, y no planeaba romper su promesa.
Gracias a su comunidad consiguieron recaudar más de 28.700 euros para Vanesa.
“No me rendiré. Quiero volver a casa, volver a la escuela y volver a bailar.”
Y gracias a la solidaridad, Vanesa lo ha conseguido.

Hay muchas historias como la de Vanesa, casos de niños y familias que deben enfrentarse al Sarcoma de Ewing, pero no tienen los medios para hacerlo. Y que, gracias al apoyo de la gente a su alrededor, consiguen salir adelante.
Pedir ayuda nunca es fácil. Hay que ser fuerte para dejarse apoyar y admitir que no podemos solos, pero también puede marcar una gran diferencia y ser parte esencial de la lucha contra el cáncer.
Si conoces algún caso de Sarcoma de Ewing y necesitas apoyo para afrontar los gastos derivados del tratamiento y los cuidados, puedes acudir a este enlace.
¿Quieres escribirnos algo? Esperamos tu mensaje en donio@donio.es.