Esta es la historia del crowdfunding solidario
22/10/2026
Pero, ¿qué es el crowdfunding? Yo es que esas cosas tan modernas no las entiendo.
Lo cierto es que el crowdfunding, tal y como lo entendemos, lleva siglos existiendo (sí, lo que escuchas), pero es cierto que puede resultar un poco complejo entenderlo.
Pero tranquilo, nosotros te explicamos la historia del crowdfunding en un minuto.
La palabra crowdfunding es un término moderno compuesto por crowd (multitud) y funding (financiación). Es decir, conseguir dinero a través de varias personas, cada una de las cuales da una parte del total.
Pero, aunque el término es nuevo, el concepto tiene antecedentes que se remontan a la Antigua Grecia.
La Antigua Grecia: las primeras financiaciones colectivas
Como lees, tenemos registros de que en la Antigua Grecia ya existían formas de financiación comunitaria para cubrir necesidades públicas, celebraciones o, por ejemplo, obras colectivas.
En Atenas, las personas más ricas contribuían a financiar determinados gastos públicos a través de las liturgias, unas «obligaciones económicas» para subvencionar las actividades culturales de la ciudad.
Esta financiación comunitaria fue uno de los primeros formatos de financiación colectiva que tenemos documentados en la historia.
La Edad Media y las colectas religiosas y comunitarias
Durante la Edad Media (y los siglos posteriores), las comunidades religiosas y las asociaciones benéficas hacían colectas para conseguir fondos y utilizarlos para ayudar a personas enfermas, familias sin hogar, personas en situación de pobreza, orfanatos…
Este formato de recaudación se enfocaba en la idea de ofrecer dinero sin esperar nada a cambio para una causa de interés general o personal, centrándose en el poder de la solidaridad de una comunidad.
Siglo XIX: recaudaciones para campañas públicas
Uno de los eventos más conocidos de la recaudación colectiva de fondos ocurrió en este siglo, y es el de la Estatua de la Libertad de Estados Unidos.
En 1885, el periodista Joseph Pulitzer anunció una campaña a través del New York World para reunir el dinero necesario para terminar la construcción de su pedestal.
Una recaudación que consiguió más de 100.000 dólares gracias a más de 120.000 aportantes y que demostró que no hacen falta grandes aportaciones para conseguir cambios importantes.
Siglo XX: el crecimiento de las campañas solidarias
En este siglo hubo un aumento considerable de las campañas solidarias a manos de ONG, asociaciones, fundaciones, movimientos sociales… que encontraron una herramienta esencial para llevar a cabo sus causas sociales.
Se popularizaron las colectas públicas, los conciertos y maratones televisivos solidarios… Los medios de comunicación, junto con la cultura y el ocio, se convirtieron en aliados clave para las recaudaciones de fondos.
UNICEF, creada en 1946, desarrolló campañas de recaudación de fondos para ayudar a la infancia y, en 1985, se llevó a cabo el macroconcierto solidario Live Aid para combatir la hambruna en Etiopía.
Porque si una historia es potente, la gente se movilizará por ella y puede generar una respuesta solidaria.
Aun así, existían limitaciones. Para llegar a grandes audiencias, las campañas dependían de medios de comunicación, organizaciones o redes de contactos.
Y entonces llegó Internet.
Siglo XXI: llega el crowdfunding solidario digital
La expansión de Internet en los 2000 provocó que las recaudaciones de fondos experimentaran una transformación enorme, y fue en esta época cuando aparecieron las plataformas digitales pioneras del crowdfunding solidario: JustGiving, GlobalGiving y, posteriormente, GoFundMe…
De repente, el crowdfunding solidario ya no era solo cosa de grandes organizaciones. Ahora cualquiera podía crear una campaña de recaudación de fondos.
Y con la llegada de las redes sociales en la década de 2010, experimentamos otro de los grandes cambios del crowdfunding solidario hasta la fecha.
La aparición de Facebook, Instagram, TikTok… abrió una nueva puerta para la promoción y la difusión de campañas.
Ya no era necesario que un programa de televisión te hiciera caso, bastaba con subir una publicación a redes sociales (o varias).
Hoy, el crowdfunding solidario es una mezcla de tres elementos fundamentales: tecnología, solidaridad y participación ciudadana.
Pero hay algo que no ha cambiado desde los inicios de la recaudación colectiva de fondos: cuando nos unimos, nuestras ayudas, por pequeñas que sean, pueden conseguir algo que una sola persona no podría lograr.
Si quieres crear tu campaña de crowdfunding solidario, escríbenos a donio@donio.es o empieza desde cero tu campaña en nuestra plataforma.
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