Hace unos meses, mi hermana Julia (19 años) estaba terminando sus estudios, soñando con su futuro y preparándose para empezar a trabajar. Entonces llegó un día que partió nuestra vida en dos.
Recuerdo que me decía que era feliz, que por fin sentía que todo estaba encajando.
Pero el 19 de febrero todo cambió. Cuando regresaba a casa después de salir del instituto, sufrió una muerte súbita tras un paro cardiaco. Los médicos consiguieron salvarle la vida, pero la falta de oxígeno provocó graves lesiones cerebrales.
Después de seis meses de hospital, Julia volvió a casa en estado de mínima consciencia. Está despierta, abre los ojos y sigue luchando cada día, pero todavía no puede comunicarse con nosotros.
Cuando nos dijeron que la única opción eran los cuidados paliativos, nos negamos a rendirnos. Porque Julia tiene solo 19 años y sabemos que merece todas las oportunidades posibles.
La clínica Foltra, en Galicia, es el único centro que actualmente nos ofrece una esperanza real para trabajar en la recuperación de su cerebro. Allí nos han explicado que los primeros resultados pueden tardar entre tres y cuatro meses en aparecer y que el tratamiento deberá prolongarse aproximadamente durante un año.
Por eso hoy os pedimos ayuda. Porque Julia es una chica llena de vida, con enormes ganas de luchar y de vivir. Ha luchado muchísimo para sobrevivir a todo lo que le ha sucedido y nosotros no podemos rendirnos ahora por una cuestión económica.
